Parece ser que la Ley de Financiación de RTVE sigue su curso y, si el destino no lo impide, la desaparición de spots en esta cadena puede traer más de un dolor de cabeza al sector publicitario. La verdad es que considero que es una oportunidad para el sector; la desaparición de la publicidad en esta cadena ha de ser motivo para adecuar el actual escenario.

El verdadero problema estriba en el exceso de cadenas existente para un mercado tan pequeño como el español; además, se perfilan en el horizonte las nuevas cadenas de pago en TDT.

Ya en 2002 se contabilizaban 897 emisoras locales de televisión; desde entonces el mercado ha crecido y casi podríamos decir que en cada barrio de cada gran ciudad tienen su tele vecinal, sin contar con las parabólicas, los DVD, Internet, la radio, los cines, los teatros, los casinos, los bingos, los museos, las bibliotecas, y un largo etc. de posibilidades para apenas 43.000.000 de habitantes a los que hay que distraer, entretener, educar, informar y atontar.

Si seguimos así nos daremos cuenta de que el verdadero negocio de la publicidad en un futuro y muy próximo ‘mañana’ no estará en la televisión: los ingresos publicitarios se obtendrán a través de otros canales y medios como la proximidad con el cliente, la buena publicidad, la creatividad al servicio del anunciante, las buenas y eficaces estrategias de comunicación, la inteligencia al servicio de las marcas y la economía del país.

Sin confianza ¿qué pretendemos anunciar en televisión? Además de ser un medio caro es un hecho evidente que cada vez son menos los espectadores que se acuerdan de los 8.000 impactos publicitarios con que han sido bombardeados al día.

¿Y los pequeños anunciantes? ¿Cómo les influye a ellos que TVE no emita spots? Pues la verdad es que les da igual, su verdadero problema no pasa por salir por la caja tonta, su objetivo es llegar a su target sin ruidos y sin tanta parafernalia.

El tema estriba en que el negocio de la publicidad ha de alimentar a más de 120.000 empleados y a 40.000 empresas, más o menos, según la AGEP y la FNEP. Ahí radica el problema, mantener todo este aparato profesional con la que está cayendo y con lo que vendrá. La tontería de que TVE no pasará publicidad afecta a unos pocos de todos los que estamos en este sector; el problema estriba en cómo van a subsistir los miles de autónomos, los freelances, los estudios de diseño, etc., y no olvidemos a la cantera, a los miles de estudiantes que han puesto sus sueños en nuestra querida profesión.

Volviendo al tema de las TDT, creo que será como el sarampión, primero parecerá que todo es jauja, que todo el mundo, cada municipio, en cada rincón de España, podrá visionar 800.000 emisoras y, claro está, el día tiene 800.000 horas para disfrutar viendo qué pasa en cada una de ellas. Seamos serios, cada cosa en su lugar, en un corto espacio de tiempo las aguas volverán a su cauce y sólo pervivirán aquellas cadenas que por sus contenidos de interés general y por sus programas con sensibilidad hacia el televidente alcancen a un número determinado de targets. Todo lo que sea morralla y basura desaparecerá, afortunadamente para la publicidad.

By: Anteo

Anuncios