Facebook y las redes sociales en general parecen ser el nuevo Rey Midas del marketing, sin embargo Nick O’Neill advierte en un artículo que la popular plataforma nacida a Harvard es efectiva aunque tiene puntos flacos.

Para el escritor, el primer dato a considerar es que Facebook no es efectivo para conseguir ventas directas ya que sólo un pequeño grupo de usuarios compra mientras navega, aunque la influencia que pueden ejercer las marcas si es susceptible de explotación.

La segunda verdad sobre la red social es que las campañas deben crear un volumen mayor de anuncios que apunte a un público objetivo más reducido, que aproveche las grandes opciones de segmentación que ofrece esta red de contactos.

Otro factor a considerar a la hora de utilizar la plataforma es que ésta funciona a la hora de hacer marketing relacional, pero no es efectiva a la hora de generar resultados directos.

La cuarta regla a seguir es entender el mercado, es decir, que si en Google el público objetivo del marketing son las personas que buscan comprar un determinado bien, en Facebook hay que apuntar hacia fortalecer los lazos con los clientes y beneficiarse de la información que éstos están dispuestos a proporcionar.

O’Neill establece que la quinta regla a seguir es establecer presupuestos con objetivos concretos en mente y que la sexta consiste en efectuar un seguimiento de los resultados y ajustar la compaña según estos datos.

Las siguientes reglas son construir espacios idóneos para el desarrollo de las relaciones con el cliente y realizar pruebas con mediciones demográficas, sin olvidar la creatividad y sin realizar una segmentación demasiado específica.

Fuente: marketingdirecto.com

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