Fidelizar a los usuarios será el próximo campo de batalla de los dos gigantes. Aunque hoy en día casi nadie que no esté un poco al tanto de la historia de la informática lo diría, Microsoft llegó tarde a Internet, y aún a principios de 1995 Bill Gates no había visto la importancia que iba a tener. De hecho en su libro ‘Camino al futuro’ publicado en noviembre de ese año se mostraba convencido de que MSN, el conjunto de servicios en línea que Microsoft ofrecía entonces, y que tenía muy poco que ver con su versión actual, iba a ser el que dominara el mercado.

Pero en algún momento de ese año Gates cambió radicalmente la orientación de la empresa para centrarla en Internet. Una de las primeras batallas en las que se vio involucrada fue en la guerra de los navegadores. Microsoft la ganó tanto por méritos propios como por errores de Netscape, que hasta entonces era con diferencia el navegador dominante y que hoy en día ya no existe.

Hoy la empresa de Bill Gates se empeña en hacerse con una parte del negocio de Google en Internet. Lo intentó primero con su buscador MSN Search, lanzado en el 2004, que a pesar de las predicciones de los ejecutivos de la empresa apenas ha conseguido hacer mella en Google, y ahora lo intenta otra vez con Bing, otro buscador lanzado a finales de mayo de este año. Intentó también comprar Yahoo!, y aunque esa operación fracasó, los rumores indican que se están volviendo a producir charlas entre ambas empresas.

Y ahora Google y Microsoft empiezan a disparar las primeras salvas en la lucha por el mercado de la computación en la nube. La idea es que la Red se convierte en el ordenador y que tanto nuestros datos como los programas que utilizamos están en ella y se puede acceder a ellos desde cualquier ordenador o dispositivo conectado a ésta usando un navegador para ello.

Los programadores pueden usar la nube y crear programas basados en ella que ofrecer a sus clientes, pero lo más habitual por ahora es utilizar la nube con servicios como Gmail, Google Docs, o el recién anunciado Microsoft Office 2010, que incluirá una versión diseñada para ser ejecutada en la web y que será gratuita, igual que la versión básica de Google Docs.

Para los usuarios es cómodo poder utilizar servicios que no sólo permiten acceder a los documentos desde cualquier sitio, sino que además permiten compartir documentos con otros para trabajar en grupo. Con todo, también crean una dependencia de que el acceso a Internet y estos servicios funcionen que puede ser un problema, como quedó en evidencia cuando Gmail, el correo electrónico de Google, falló durante varias horas hace unos meses.

En cualquier caso, esto representa un cambio de paradigma en la informática en el que el sistema operativo y los programas dejan de ser relevantes, y de ahí la preocupación de Microsoft, y más desde que Google anunció el lanzamiento de Google Chrome OS, algo que han denominado un sistema operativo para ultraportátiles y pensado para la computación en red, ya que precisamente su negocio fundamental está en la venta de sistemas software.

De todos modos, habrá que esperar al 2010 para ver tanto a Chrome OS como a Office 2010 en acción y descubrir cómo evoluciona el asunto, pues los anuncios que se han hecho hasta ahora han sido una especie de disparos de advertencia en esta nueva guerra.

Fuente: La Voz de Galicia 19 de julio de 2009

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