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Una historia verídica.

Ya hemos vuelto. Sí, aquí estamos de nuevo y quiero contaros la visión personal que tuve el primer día de mis vacaciones. Tal vez porque tener casi todo un mes por delante hace que bajes la guardia, que desconectes y te conviertas al 100% en el consumidor y el objetivo de las marcas y sus estrategias, en lugar de ser la mente pensante que estudia las formas de llegar a ese consumidor… vamos, que pasas a ser el cazador cazado.

Ese primer día me levanto temprano, aunque no demasiado, como suele ocurrir cuando subo dos o tres días a mi querida Costa Brava. Sí, agosto por delante, vayamos con calma.

Me preparo un café con leche soluble, preparo una cafetera de ocho sólo para mí. Tiene que estar bien cargado, así que añado dos cucharadas de NESCAFÉ SOLO, no sé… nunca me he preocupado en comprar otra marca, seguro las hay igual de buenas pero ésta es la que se tomaba en casa. La leche, PRESIDENT. Acabando el café con leche llego a la conclusión de que subiré una parte del trayecto por la carretera nacional, es un tramo bonito y además ahorro la sangrante autopista. Ahhh, eso sí, pero antes repostaré en la REPSOL de siempre, algo más cara que otras, pero me da confianza.

Pongo doble ración de agua y pienso a los gatos, de sobras hasta que dentro de tres días venga un familiar para volver a darles de comer. No sé si son cosas mías pero que desde que vuelvo a comprarles el pienso Advance de la marca AFFINITY maúllan más de alegría cuando les lleno el comedero.

Preparo un par de sándwiches rápidos por si entra hambre por el camino, cuatro rebanadas de PANRICO, una lata de atún RIANCHEIRA, un par de hojas de lechuga que guardé para la ocasión y un poco de mayonesa KRAFT, siempre KRAFT.

A ver… repaso. La ropa, las CONVERSE, las toallas, la micro nevera con sus micro hielos, mis gafas y tubo de bucear CRESSI, el kayak, ah, y se me olvidaban las sandalias HAWAIANAS, el todoterreno para la calle/playa/ducha – en cuanto se rompan me compro otras.

Una vez bajado todo al coche hago el ritual de costumbre, reviso el agua y el aceite, aado un poco de MÓBIL1, contacto, rum rum rum y a repostar a la REPSOL. Delante hay una panadería, entro y pido a la dependienta con llamativas gafas DIOR de montura blanca una botella de agua para el camino.

– ¿De cuál?.

– FONT VELLA, gracias – le contesto con la mejor de mis sonrisas veraniegas. Casi todas saben igual, pero no se por qué, sigo comprando FONT VELLA. A continuación veo una cajita amarilla con su redondeada tipografía y esta vez la tentación no vive ahí arriba, vive en esa caja. Bollería industrial, sí, pero qué demonios, estoy de vacaciones.

– Oiga, póngame también dos DONUTS por favor, que voy a dar cuenta de ellos.

Y aumentando involuntariamente mi sonrisa PROFIDENT, le comento

– Porque, sabe? Ya estoy de vacaciones.

– Jajajaja! Sí, se nota – Contesta mirándome a mí primero y a continuación a mis bermudas. Mientras salgo por la puerta me dice alzando algo la voz

– Que sean buenas esas vacaciones.

– Lo serán… lo serán – le contesto mientras la puerta se cierra tras de mí y me dirijo al coche.

Echándole un rápido vistazo al relieve todavía sobradamente visible de los neumáticos MICHELÍN, con ese incoherente pero habitual pequeño puntapié entro en el coche, me pongo mis gafas CEBE, que tanto utilizo en la montaña en invierno como en la costa en verano.

Pongo la ruta a seguir en el navegador TOMTOM, una adquisición de mi padre que me ha dejado para que lo pruebe y luego le explique el funcionamiento básico. Mientras emprendo el camino, pienso que él nunca ha sido un gran amante de las nuevas tecnologías.

Pienso en cómo, hace unos años, en los cursos de alpinismo utilizábamos los GPS GARMIN. Esa marca siempre me ha dado confianza, pero mi padre prefería el navegador TOMTOM. Sí señor, ahora esa marca está en boca de todos tras sus buenas y sobre todo completas campañas de publicidad, me digo mientras encadeno una curva tras otra en busca de la AP-7 considerando hasta qué punto la gran mayoría de lo que nos envuelve y las decisiones que tomamos circulan entre marcas y las pertinentes estrategias de comunicación que adoptan sus empresas.

– Bueno, las marcas no están de vacaciones – me digo – pero  yo sí.

Mientras, me lanzo una gragea ORBIT que siempre llevo en el coche al interior de la boca, y pienso que en cuanto llegue a mi destino visitaré a los amigos del “Galeón” y que en su terraza mirando al mar nos tomaremos una cerveza bien fresca doble malta… de la marca DAMM.

By: César Cantero

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